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| Lectura
Bíblica de hoy: Génesis
7 Tópico: Comienza el diluvio |
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Comienza
el diluvio (Génesis 7) Dios
le dio instrucciones a Noé para que construyera un arca, una inmensa nave en la
que cupieran tanto él como su familia, una pareja de todo animal impuro y siete
parejas de todos los animales limpios. La expresión hebrea que aparece en
Génesis 7:2 literalmente significa "siete [y] siete" y después
aparece la frase "macho y su hembra". Por cierto, en este pasaje se
demuestra que la distinción entre los animales limpios y los impuros estaba
vigente mucho antes del pacto del Sinaí, celebrada en la época de Moisés. Las
personas sólo podían comer animales limpios, y sólo éstos podían ofrecerse
como sacrificio a Dios. De esta forma, es evidente la razón por la que Dios les
ordenó llevar en el arca más animales limpios que impuros, además del hecho
de que los animales limpios son víctimas con más frecuencia de los
depredadores y de que un ecosistema necesita más animales de presa que
depredadores para poder subsistir. Por
supuesto, los ateos, incrédulos y eruditos se han mofado de la idea de que el
relato del arca sea algo real y verdadero, y argumentan que semejante arca
tendría que tener unas dimensiones gigantescas, muchísimo más grandes que las
descritas en el Génesis o de las que se podían construir en aquella época.
Pero sus críticas están basadas en algunas suposiciones discutibles. Con
frecuencia los críticos afirman que si de cada especie animal debían llevar
una pareja en el arca, entonces serían miles de animales los que tendrían que
transportar. Pero esto presupone que desde el punto de vista bíblico cuando se
habla de especie se está hablando de lo mismo que se llama especie desde
el punto de vista científico. Esto no necesariamente es cierto. Cuando en la
Biblia se mencionan las especies se está hablando de diferentes grupos o
clases de animales, pero al hablar desde el punto de vista científico, muchas
veces se usa esta palabra para hablar de especies que pueden cruzarse; con esto
lo que ocurre es que se pueden obtener muchas especies diferentes que proceden
de una sola clase de animales. Pudiera ser que el término bíblico de especie corresponda
más bien a la clasificación científica de género, y así se
reduciría enormemente el número de animales que debía ser llevado en el arca.
Sabemos, por ejemplo, que todos los perros que existen en la actualidad, desde
el diminuto Chihuahua hasta el imponente San Bernardo, los podríamos obtener de
una pareja de perros "genérica" utilizando ciertos principios de
cruzamiento selectivo. Además, esta objeción no tiene en cuenta que la gran
mayoría de animales terrestres son insectos, la mayoría de los cuales tan
sólo requieren unos pocos milímetros para subsistir. Por otra parte, los
animales terrestres requieren tan poco espacio que, en promedio, un solo metro
cúbico bastaría para 23 de ellos. Varios estudios han confirmado que el
diseño y las dimensiones del arca eran suficientes para albergar a los animales
que de-bía llevar, y que todavía quedaba espacio suficiente para el
almacenamiento de provisiones y las habitaciones de los seres humanos. El diluvio comenzó en el año 600 de la vida de Noé, el mismo año en el que Matusalén murió. La Biblia nos dice que llovió durante 40 días y 40 noches, y que "las cataratas de los cielos fueron abiertas" (esto lo analizaremos con mayor detalle en el capítulo 9 del Génesis). También nos dice que "fueron rotas todas las fuentes del grande abismo" (7:11). Esto significa que los depósitos subterráneos de agua fueron vaciados, tal vez debido a fuerzas tectónicas. Una de las objeciones más comunes en contra de la historia del diluvio es que no existía agua suficiente para cubrir las montañas, tal como se dice en el versículo 19. Esto parte de la base de que en la actualidad la topografía de la tierra es similar a la que tenía en la época de Noé; sin embargo, las Escrituras nos dan a entender que tal vez esto no sea así. Por ejemplo, Génesis 1:9 nos dice que las aguas de la tierra (es decir, los mares) estaban reunidas en un solo lugar. Esto también parece dar a entender que la tierra era una sola masa. En la actualidad sin embargo, vemos que hay tierra dispersa por todas partes, y que definitivamente las aguas no están en un solo lugar. Tal vez el estado actual de la topografía de la Tierra sea el resultado de un tremendo trastorno geológico que ocurrió durante el diluvio o en algún momento después de éste.
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