![]() |
|||
| Lectura
Bíblica de hoy: Génesis
39 Tópico: José en la casa de Potifar |
|||
| < Anterior | |||
| Comentario: | |||
|
José en la casa de Potifar (Génesis 39) José
fue vendido nuevamente por los comerciantes árabes a un oficial del faraón
egipcio. Seguramente Dios intervino para que José fuera vendido a Potifar, para
que en la casa de alguien tan cercano a la corte él pudiera recibir la
preparación que sería necesaria para poder ocupar el alto cargo en que Dios lo
iba a colocar, y que en la escuela de la adversidad aprendiera las lecciones de
sabiduría práctica que serían de tanta utilidad e importancia en su futura
carrera. Aunque
José prosperó en la casa de Potifar, Dios no lo tenía destinado para esto;
Dios tenía en mente algo más grande. Para alcanzar tal designio, José tenía
que ser enviado a prisión, en un medio ambiente del que luego Dios lo iba a
sacar para llevarlo a ser la mano derecha del faraón. Esto nos ilustra algo que
es muy importante recordar: Algunas veces los cristianos deben perseverar en las
dificultades y pruebas para poder alcanzar el propósito final de Dios. Debemos
mantener en mente que Dios nos ha creado con un propósito asombroso. Mientras
José iba a ser sacado de la prisión para ocupar un cargo equivalente al de
primer ministro, nosotros seremos sacados de esta existencia física, limitada
y, conjuntamente con José, ¡gobernaremos con Dios sobre todo el universo! Para
alcanzar este propósito es necesario que pasemos por el sufrimiento y la
tribulación. Dios permite esto; sin embargo, aunque todo parezca tan difícil
en ciertos momentos, él nunca nos dejará ni nos abandonará (Deuteronomio
31:6; Hebreos 13:5). Debemos ser pacientes en los momentos de prueba, confiando
en Dios, perseverando en servirle y obedecer-le, sabiendo que "a los que
aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien" (Romanos 8:28) y que él no
nos dejará ser probados más allá de lo que podemos soportar (1 Corintios
10:13). Del
ejemplo de José podemos aprender varias lecciones. Lea los pasajes que citamos
a continuación y vea la relación que tienen con el período de prueba en la
vida de José: Proverbios 22:29; 10:4; 12:24; Mateo 25:21; 1 Corintios 6:18; 1
Pedro 3:17; Romanos 5:3-4; 8:35-39. Una
de las lecciones más importantes es que, al final, obedecer a Dios en todas las
circunstancias será para nuestro bien. José sabía que el adulterio era un
pecado y no quiso hacerlo —aunque esto podría haberle costado su propia vida—
porque él confió en que Dios bendecía a aquellos que lo obedecían (aun si
José hubiera perdido su vida física, Dios lo hubiera bendecido en la
eternidad). Por cierto, este pasaje nos pone de manifiesto algo que debemos tener en cuenta. La respuesta de José ante la seducción de la esposa de Potifar nos da una información que algunas veces pasamos por alto. José le preguntó: "¿Cómo, pues, haría yo este grande mal, y pecaría contra Dios?" (Génesis 39:9). En la actualidad muchos creen que los 10 mandamientos no estaban vigentes antes de la época de Moisés. Y sin embargo, en la respuesta de José no solamente podemos apreciar su virtud sino que además encontramos una prueba de que la ley de Dios ya se conocía en esa época. De acuerdo con Romanos 5:13, "donde no hay ley, no se inculpa de pecado". José claramente llamó pecado al adulterio; por lo tanto, esto demuestra que la ley de Dios ya estaba vigente antes de su codificación muchos años después en el monte Sinaí. | |||
| < Anterior | |||