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| Lectura
Bíblica de hoy: Génesis
35:27-36:43 Tópico: La muerte de Isaac; los descendientes de Esaú |
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La muerte de Isaac; los descendientes de Esaú (Génesis 35:27-36:43) Cuando Jacob regresó a Hebrón, su padre Isaac todavía vivía y viviría por espacio de 15 años más antes de morir a la edad de 180. Cuando
Isaac murió, Esaú y Jacob se reunieron nuevamente para enterrar a su padre en
el mismo lugar de Abraham, Sara y Rebeca, en la cueva de Macpela (ver Génesis
49:31). Más tarde, Lea y Jacob también serían enterrados allí (49:29-50:13). En
el capítulo 36 también encontramos el registro de lo que había sucedido con
la línea de Esaú. En cuanto a la primogenitura, Esaú había sido rechazado,
pero no había sido olvidado. De hecho, es interesante notar que Moisés, aunque
era de la línea de Israel, también tenía el registro de la descendencia de la
familia de Esaú cientos de años más tarde, para poder escribirlo y que
formara parte del libro del Génesis. (Por supuesto, es posible que Moisés no
tuviera este registro, sino que Dios se lo inspirara completamente, pero esto
solamente demostraría el interés y la preocupación que Dios tenía por Esaú
y sus descendientes.) Desafortunadamente, a lo largo de los años los descendientes de Esaú —o Edom (v. 1)— entrarían en conflicto frecuente con los descendientes de Israel. Veremos más acerca de esto cuando estudiemos el libro del Éxodo y otros libros de la Biblia. Tal vez a algunos les sorprenda el saber que este conflicto se ha extendido hasta nuestros días. Cuando lleguemos al libro de Abdías, una profecía acerca de Edom, analizaremos la identidad de los edomitas en la actualidad. | |||
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