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Lectura Bíblica de hoy:  Génesis 25

Tópico: Abraham y Cetura; la muerte de Abraham; los descendientes de Ismael e Isaac;  Esaú vende su primogenitura

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Biblia RV-1960

 
 

Lectura Bíblica

Génesis 1:1-2:4
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Génesis 45
Génesis 46-47
Génesis 48
Génesis 49:1-28
Génesis 49:29-50:26

 

Desde Abraham hasta Jacob  (Génesis 25)

En este capítulo encontramos una rápida transición desde Abraham hasta Isaac, cuya vida está descrita sin muchos detalles. La narración del Génesis está centrada en Abraham, Jacob y José, con la historia de Isaac utilizada como un breve intermedio entre las vidas de Abraham y Jacob. De hecho, la mayor parte del relato acerca de Isaac sirve como preludio a la vida de Jacob.

El capítulo comienza con una lista de los descendientes de Abraham y de los hijos que tuvo con su última esposa, Cetura. Los descendientes de muchos de sus hijos aparentemente son algunos de los pueblos de Europa oriental y del Cercano Oriente. A continuación sigue la lista de los descendientes de Ismael, la mayoría de los cuales viven en algunos países del Cercano Oriente. La lista de Isaac comienza en el versículo 19 y pasa inmediatamente al relato acerca de sus hijos Esaú y Jacob. Como podemos ver, el propósito de este capítulo es hacer una distinción entre los hijos de Abraham, con la historia de la línea de descendencia que pasa a través de Isaac hasta Jacob, el padre de los israelitas. Al comparar las edades de los patriarcas, es interesante notar que a pesar del orden de los versículos, Abraham fue contemporáneo de Esaú y Jacob por espacio de 14 años (ver Hebreos 11:9).

El relato de Génesis 25 continúa con la historia de los acontecimientos que rodearon el nacimiento de Esaú y Jacob. El tema fundamental de esta narración acerca de los dos hijos es la competencia por la supremacía. Aun en el vientre de su madre, Esaú y Jacob pelearon, y esto continuó durante toda su vida, y está presente en las historias de las naciones que descendieron de ellos.

Es importante notar que Esaú era "diestro en la caza, hombre del campo", en tanto que Jacob era "varón quieto, que habitaba en tiendas" (v. 27). Esta descripción tiene el propósito de darnos un contraste definitivo entre los dos hermanos. La mención de que Jacob era un hombre que habitaba en tiendas, pretende mostrarnos que él era una persona más refinada y civilizada que su hermano mayor. El hecho de que Jacob morara en tiendas, mientras que a su hermano le gustaba cazar en el campo, nos indica que a Jacob le interesaban más los asuntos de la familia y los negocios. Jacob también era un hombre astuto y mañoso, que podía manipular a las personas para obtener lo que quería. Este rasgo de carácter le iba a causar muchos años de dolor y de problemas antes de sacarlo completamente de su ser.

La compra de los derechos de primogenitura está documentada en varios contratos encontrados entre el pueblo que habitaba en esta región, así que las acciones de Jacob pueden ser analizadas a la luz del precedente cultural. El hecho de que Esaú tuviera en tan poca estima su primogenitura es otro elemento de la historia que nos muestra el marcado contraste que existía entre los dos hermanos. Por lo menos Jacob estaba consciente de su gran valor, y su trato con Esaú nos muestra que era más entendido para los negocios. Al hablar del hecho de que Esaú hubiera vendido su primogenitura por pan y un guisado de lentejas, la Biblia nos dice que era una persona profana (Hebreos 12:16), y el apóstol Pablo también usa la frase "cuyo Dios es el vientre" (Filipenses 3:19) para referirse a las personas que tienen sus corazones y sus mentes en las cosas físicas, y tienen tergiversada la importancia de ciertos principios y conductas; esa clase de personas son profanas y muestran claramente cuál es su dios. En estos casos se pierde el sentido de la realidad espiritual y se hereda una maldición en vez de una bendición.

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