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Lectura Bíblica de hoy:  Génesis 13

Tópico: Se separan Abram y Lot

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Biblia RV-1960

 
 

Lectura Bíblica

Génesis 1:1-2:4
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Génesis 34
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Génesis 35:27-36:43
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Génesis 45
Génesis 46-47
Génesis 48
Génesis 49:1-28
Génesis 49:29-50:26

 

Abram y Lot; las promesas se extienden (Génesis 13)

La historia de la separación de Abram y Lot nos da un cuadro muy conciso y definido acerca de Abram y de cómo actuaba con los demás, así como su confianza en Dios. Cuando él y Lot regresaron a Canaán después de estar en Egipto, ambos eran ricos y tenían muchos rebaños y ganados. Pero los pastos y el agua no eran suficientes para ambos, y era inevitable que surgiera una disputa. Cuando el problema se presentó, Abram tomó la iniciativa para resolverlo. Él pudo haber tomado la decisión unilateralmente, siendo el mayor, el patriarca del clan y posiblemente el padrastro de Lot (el padre de Lot había muerto hacía varios años, según lo que nos dice Génesis 11:28). Pero en lugar de esto se comportó con deferencia, respeto y sencillez. No solamente tuvo un acto de buena voluntad y de humildad, sino que también fue un acto de fe, porque Abram confió en que Dios haría que cualquier cosa que pasara  como resultado de la elección de Lot, fuera para bien. La motivación de Abram, su fe y su conducta son un ejemplo para todos nosotros.

La motivación de Lot, su fe y conducta también son un ejemplo para todos nosotros, y como los resultados lo demuestran, no son un buen ejemplo. Lot vio las riquezas del valle del río Jordán y decidió morar allí, en las ciudades de la llanura, cerca de Sodoma (v. 12). En el momento de tomar la decisión, él hizo lo que parecía más conveniente desde el punto de vista humano. Sin embargo, cuando volvemos a leer del tema nos damos cuenta de que Lot ya no estaba viviendo cerca de Sodoma sino que estaba viviendo dentro de la ciudad misma (Génesis 14:12). Más tarde nos damos cuenta de que él se sentaba a las puertas de la ciudad, tomando parte en el gobierno impío de aquella ciudad (19:1). Aunque era un "hombre justo" que se conmovía profundamente con la depravación de la gente de Sodoma (2 Pedro 2:7-8), Lot sin embargo se había corrompido por eso hasta el punto de ofrecer a sus hijas vírgenes para que fueran violadas por la turba enardecida (Génesis 19:8), en lugar de confiar en la protección de Dios (aun-que es posible que este ofrecimiento haya sido una mentira, algo para desviar la atención, de todas maneras es evidente la falta de confianza en Dios). Cuando analizamos la vida de Lot, aunque fue liberado junto con su esposa y dos hijas, su vida estaba llena de confusión. Perdió todas sus posesiones cuando Sodoma fue destruida, perdió por lo menos dos hijas casadas que se quedaron en la ciudad (vv. 12-15); luego perdió a su esposa, quien añoraba la forma de vida que tenían en Sodoma (v. 26), y tuvo dos hijos nacidos del incesto con las dos hijas que le quedaban (v. 30). La lección es clara: si seguimos nuestros caminos sin buscar la guía y dirección de Dios, y nos sumimos en un ambiente corrupto, podemos ser seducidos gradualmente por los caminos del mundo y esto nos conducirá inevitablemente a la ruina.

Después de que Abram y Lot se separaron, Dios se le apareció a Abram. Le dijo que mirara a su alrededor, a los cuatro puntos cardinales, contemplando la tierra de Canaán. Como veremos, Dios le aseguró que se la iba a dar a él y a sus descendientes para siempre. Además, Dios expandió sus promesas al decirle a Abram que tendría un gran número de descendientes. Puede ser significativo el hecho de que este incidente ocurriera después de que Abram hubiera expresado su fe en que Dios proveería lo que le hiciera falta, dándole a Lot la oportunidad de escoger primero dónde quería morar.

 

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