___

 
Lectura Bíblica de hoy:  Génesis 11

Tópico: La torre de Babel; los descendientes de Sem

  < Anterior

Siguiente>

  Comentario:

Biblia RV-1960

 
 

Lectura Bíblica

Génesis 1:1-2:4
Génesis 2:4-2:25
Génesis 3
Génesis 4
Génesis 5
Génesis 6
Génesis 7
Génesis 8
Génesis 9
Génesis 10
Génesis 11
Génesis 12
Génesis 13
Génesis 14
Génesis 15
Génesis 16
Génesis 17
Génesis 18
Génesis 19
Génesis 20
Génesis 21
Génesis 22
Génesis 23
Génesis 24
Génesis 25
Génesis 26
Génesis 27:1-28:5
Génesis 28:6-22
Génesis 29:1-30:24
Génesis 30:25-43
Génesis 31
Génesis 32
Génesis 33
Génesis 34
Génesis 35:1-26
Génesis 35:27-36:43
Génesis 37
Génesis 38
Génesis 39
Génesis 40
Génesis 41
Génesis 42
Génesis 43
Génesis 44
Génesis 45
Génesis 46-47
Génesis 48
Génesis 49:1-28
Génesis 49:29-50:26

 

La rebelión después del diluvio  (Génesis 11)

Cuando Noé y su familia desembarcaron del arca, Dios les dijo: "Fructificad y multiplicaos, y llenad la tierra" (Génesis 9:1), y estas palabras nos dan a entender que Dios quería que la gente se dispersara sobre toda la faz de la tierra.  Cuando las personas llegaron a Sinar, o Mesopotamia, tomaron una decisión fatal. Decidieron reunirse para construir ciudades grandes, de una forma contraria a lo que Dios se había propuesto originalmente. Dijeron: "Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre, por si fuéremos esparcidos sobre la faz de toda la tierra" (11:4). Esta declaración es muy elocuente. Nos da a entender que la decisión de construir una ciudad y una torre tenía el propósito de impedir la dispersión mundial de la población. La decisión de construir una torre (probablemente parecida a un zigurat o una pirámide) nos indica que la concentración de la población se iba a lograr por medio de proyectos gubernamentales muy estructurados y complejos. La historia nos demuestra que también había una centralización de la autoridad religiosa. La frase "hagámonos un nombre" es una forma idiomática de decir "tengamos poder sobre otros". Más aún, el hecho de que quisieran construir una torre cuya cúspide llegara al cielo, nos da a entender que ellos no creían en la promesa que Dios había hecho de no volver a enviar jamás otro diluvio semejante, y con esto hacían a Dios un mentiroso. Así, vemos la formación de un centro con poder político y religioso, opuesto a la voluntad de Dios, y el uso de este poder para dominar a otros. Parece que el líder de todo esto fue Nimrod, quien a partir de esto construyó un imperio (10:8-12).

El versículo 5 nos dice que Dios "descendió" para ver la ciudad y la torre. Aparte de su significado literal, cuando Dios dice que "descendió" es con frecuencia una forma de expresar la inminencia de un juicio (ver Génesis 18:21; Éxodo 3:8; 2 Samuel 22:10; Salmos 144:5; Isaías 31:4; Jeremías 21:13). Es una manera de decir cuán serio es lo que está pasando y la forma en que Dios interviene personalmente para dar el castigo merecido. Cuando Dios vio lo que habían hecho, dijo: "He aquí el pueblo es uno, y todos éstos tienen un solo lenguaje; y han comenzado la obra, y nada les hará desistir ahora de lo que han pensado hacer" (Génesis 11:6). Una vez más, el hombre había decidido usar todo su intelecto y sus energías para vivir de una forma contraria a Dios. (En nuestra época, el último siglo ha sido un estremecedor testimonio de todo lo que los seres humanos pueden hacer cuando trabajan juntos. Sin Dios, el mal llega a manifestarse; por lo tanto, en medio de los maravillosos adelantos tecnológicos también existe la capacidad de destruir el mundo.) Pero Dios nunca está fuera del cuadro. Para impedir este esfuerzo impío y lograr su propósito de dispersar ampliamente a los hombres sobre la superficie de la tierra, impidiendo con esto que lograran un rápido avance tecnológico y desarrollaran armas de destrucción masiva que pusieran en peligro el planeta mucho antes de lo que él tenía planeado, Dios confundió el lenguaje de la humanidad. Y así este lugar recibe el nombre de Babel, la primera Babilonia de la historia. Aparte de esto, tengamos en cuenta que Dios dijo que el pueblo era uno, aunque eran muchos; eran una pluralidad en unidad, de la misma forma que Elohim, la palabra hebrea para Dios, nos indica una pluralidad en unidad.

 

< Anterior  

Siguiente>