Lectura Bíblica de hoy: Éxodo 25

Tópico:   Planos del interior del tabernáculo 

< Anterior

Biblia RV-1960

Siguiente>

  Comentario:
 

Libro

Éxodo 1-2
Éxodo 3-4
Éxodo 5:1-6:27
Éxodo 6:28-8:19
Éxodo 8:20-10:20
Éxodo 10:21-11:10
Éxodo 12:1-13:16
Éxodo 13:17-14:30
Éxodo 15
Éxodo 16
Éxodo 17
Éxodo 18
Éxodo 19
Éxodo 20
Éxodo 21
Éxodo 22
Éxodo 23
Éxodo 24
Éxodo 25
Éxodo 26-27
Éxodo 28
Éxodo 29
Éxodo 30
Éxodo 31
Éxodo 32
Éxodo 33
Éxodo 34
Éxodo 35
Éxodo 36
Éxodo 37-38
Éxodo 39
Éxodo 40
 

Planos del interior del tabernáculo (Éxodo 25)

Ahora leemos acerca de los planes para la construcción del tabernáculo, en donde Dios dijo que moraría en la tierra, en medio de los israelitas. Analicemos algunos detalles que tal vez leemos muy de prisa sin detenernos demasiado en ellos.

Los israelitas debían presentar ciertas ofrendas. Sólo se aceptarían las ofrendas voluntarias. Dios no quiere que le demos algo por obligación, a regañadientes, sino con una actitud alegre y llena de gratitud (2 Corintios 9:7).

El arca del testimonio, llamada en otros lugares el arca del pacto, debía contener las dos tablas de los Diez Mandamientos. En realidad, parece que esto era lo único que había dentro de ella (1 Reyes 8:9). Mientras que Hebreos 9:4 parece indicar que en el arca había una vasija de oro llena de maná y la vara de Aarón que había florecido, se ha especulado que tal vez estas cosas estaban guardadas en un pequeño recipiente que estaba al lado del arca. Algunos han sugerido que es posible que originalmente la vasija y la vara estuvieran en el arca y después las removieran. Pero es poco probable que alguien haya saqueado el contenido del arca, excepto cuando fue tomada por los filisteos y cuando los hombres de Bet-Semes miraron en su interior (1 Samuel 6:19). Sin embargo, Dios hizo que el arca regresara milagrosamente desde la tierra filistea y castigó a los hombres de Bet-Semes que miraron dentro de ella. Él no menciona para nada la posibilidad de que tomaran algo de su interior, y aunque lo hicieran, no dice por qué no hizo que lo devolvieran. Sin embargo, es posible que el mana y la vara que al comienzo estuvieron en el arca, más adelante se hubieran extraviado.

Al lado del arca se debía colocar el libro del pacto (Deuteronomio 31:26). Todos los artículos mencionados eran "testimonios" —como los testigos que se citan en un tribunal— de la milagrosa intervención de Dios a favor de los hijos de Israel. Encima del arca estaba el propiciatorio, otro "testigo" de la misericordia eterna de Dios, representada por su mismísimo trono.

Dios también les dio entendimiento acerca de la apariencia de los querubines, seres que forman parte del reino angelical, creados para servir a Dios. En las cortinas del tabernáculo también se bordaron representaciones de los querubines (Éxodo 26:1). Las representaciones artísticas de estas majestuosas criaturas, descritas con más detalle en el libro de Ezequiel, eran tan sólo "imágenes" de las cosas celestiales, permitidas en el sistema de adoración de Dios.

Por supuesto, no debían ser adoradas. Es claro que no existía una imagen de Dios, algo que era muy común en los templos paganos. El pan de la proposición, compuesto por 12 barras, una para cada tribu de Israel, es descrito con más detalles en Levítico 24:5-9. Su nombre se deriva del sitio simbólico que ocupaba delante de Dios. Otras traducciones lo llaman el "pan de la presencia". Esto significa que estaba en la presencia de Dios, de la misma forma en que la nación de Israel lo estaba, ya que la presencia de Dios estaba con ellos.

En el último versículo del capítulo leemos que a Moisés no solamente se le dijo cómo debía hacer los utensilios, sino que en realidad él "vio" el modelo celestial correspondiente. De hecho, la Epístola a los Hebreos nos dice que el tabernáculo y todas las cosas que había en él, eran "copia y sombra del que está en el cielo" (Hebreos 8:5; 9:11, 23-24, NVI).

< Anterior

Siguiente>