Lectura Bíblica de hoy:  Éxodo 1:2

Tópico: Introducción al Éxodo,   Israel aunque esclavizada, se convierte en una Nación,    Moisés “Llamado a salir”  

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Biblia RV-1960

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Introducción al Éxodo (Éxodo 1-2)

     “El libro del Éxodo es el registro del nacimiento de Israel como una nación” dice The new Bible (introductory notes to Exodus).  (La nueva Biblia (notas introductorias al Éxodo).  “El título Hebreo, We’elleh Shemoth, ‘Ahora estos son los nombres,’ se deriva de la primera frase en el versículo 1:1.  Éxodo comienza con la palabra "Ahora" para mostrarlo como una continuación del Génesis. El título Griego es Exodus, una palabra que significa salida, o el acto de partir o salir de.  La Sptuaginta [La traducción Griega del Antiguo Testamento] usa esta palabra para describir el libro por medio de el evento más sobresaliente (ver 19:1 "de la salida") (1990).  A pesar de que eran una nación de esclavos, Israel partirá victorioso de Egipto para encontrarse con su Dios en el desierto. 

      Éxodo es el segundo de los cinco libros escritos por Moisés. Jesucristo lo afirma como el autor (compare Éxodo 17:14; Marcos 12:26). Después de que Dios llama a Moisés, lo manda como líder del pueblo. Sin embargo, es claro que el que tiene el poder para liberar a los Israelitas no es Moisés. Mas bien, es el poder del Rey divino del universo.  Se hace claramente notorio la debilidad del hombre durante todo el episodio---desde la resistencia inicial a la voluntad de Dios del propio Moisés, hasta la terquedad del Faraón de corazón endurecido a las quejas incesantes, murmuraciones y rebelión abierta de los Israelitas.

     Sin embargo, Dios, finalmente comprueba su fidelidad. Liberará a Su pueblo. Y todo esto es solo una muestra del tipo de liberación que logrará al mandar a Jesucristo --Primero para que muera como el verdadero cordero Pascual (representado como un tipo aquí en el Éxodo) y luego al venir de nuevo como el Salvador inmortal---para destruir Sus enemigos y glorificar a todos los que escojan servirle y vivir de acuerdo a Su ley, una ley que se nos muestra claramente por primera vez en el libro del Éxodo.

     Los arqueólogos y eruditos en la Biblia han tenido discusiones muy acaloradas acerca de que si realmente ocurrieron los eventos del peregrinaje de Israel por Egipto y el Éxodo.  Los “minimalistas” disputan la validez histórica de estos eventos, porque para ellos, no existe ninguna evidencia fuera de la Biblia. Sin embargo, muchos eruditos mantienen la evidencia de los acontecimientos bíblicos. “La ausencia de evidencia” no puede ser “evidencia de ausencia” observa la Egiptóloga Kenneth Kitchen.  El profesor Emerito de estudios bíblicos de la Universidad de Brandeis Nahum Sarna, arguye que la historia del éxodo---una historia que rastrea los orígenes de una nación a la esclavitud y la opresión---"No puede en ninguna manera ser ficticio, es muy improbable que alguna nación la inventaría por si misma, y transmitir fielmente siglo tras siglo y milenio tras milenio, una tradición de esta naturaleza sin gloria, e inconveniente" al menos de que tuviera principios de autenticidad. "Si estas inventando la historia" agrega Richard Elliott Feiedman, profesor de la Universidad de California en San Diego, "Sería que uno desciende de los Dioses o de Reyes, no de esclavos."

     “Ciertamente, la ausencia de material directo como evidencia de un peregrinaje Israelita en Egipto no es tan sorprendente, o tal perjudicial a la credibilidad de la Biblia como podría parecer a primera mano. Después de todo, ¿Que tipo de evidencia material, esperaría encontrar que podría corroborar la historia Bíblica? "Esclavos, siervos y nómadas dejan pocas huellas en el registro arqueológico," nota [del respetado arqueólogo] William Dever.  Y debido a que los registros e inscripciones oficiales en el antiguo cercano Oriente fueron escritos para impresionar a los dioses y enemigos potenciales, sería bastante sorprendente encontrar  inmoralizado en las paredes de los templos Egipcios el registro de la destrucción del ejército de faraón. (Jeffery L Séller, Is the Bible true? (¿Es verídica la Biblia? , 1999, p.78.

      Israel aunque esclavizada, se convierte en una Nación (Éxodo 1-2). 

      Aquí se tiene un recuento de los hijos de Israel.  Es interesante de que no sea por medio de un orden por edad, pero un listado de acuerdo a las madres de los hijos.  Aparecen los hijos de Lea, como los primeros de la lista, después los hijos de la sierva de Lea (Zilpa), el hijo de Raquel, Benjamín (José ya se encontraba en Egipto), luego los hijos de la sierva de Raquel (Bilha. Se narra que la familia de Jacob de “setenta personas” que habían llegado a Egipto (versículo 5),  tal y como se había dicho en Génesis 46:27.  Aunque algunas personas ven aquí un conflicto con el comentario de Esteban en Hechos 7: “Y José, enviando mensaje, mandó llamar a Jacob su padre y a toda su parentela, en total setenta y cinco personas. Y Jacob descendió a Egipto, y allí murió él y también nuestros padres.”  (Versículo 14. Sin embargo y tal y como lo expresó Jesucristo en Juan 10:35) “(y la Escritura no se puede violar)”  se puede explicar fácilmente con una cita del libro de John W. Haley  Las aparentes Discrepancias de la Biblia; “Los hijos de Jacob, sus nietos, y bisnietos suman sesenta y seis [Génesis 46:8-26]. Al incluir al mismo Jacob, José y sus dos hijos, suman setenta. Si a los setenta y seis le sumamos  las nueve esposas de los hijos de Jacob (las esposas de Judá, y Simeón ya habían muerto; y no se puede tampoco decir que José se llamó a que viniera a Egipto a si mismo, a su esposa y sus dos hijos; y Jacob se especifica separadamente en la narración de Esteban), tenemos setenta y cinco personas, en Hechos” (p. 389).

     Pero los Israelitas no se quedarían con esos números por mucho tiempo.  Dios le había prometido a Abraham que sus descendientes serían más numerosos que las estrellas del cielo y que la arena en la orilla del mar (Génesis 22:17-18).  Dios reiteró esa promesa con Isaac (26:4) y con Jacob (28:14), quien fue re-nombrado Israel (32:28). Ahora vemos en Éxodo el comienzo del cumplimiento de esa promesa, enfatizado por medio del uso de cinco distintas descripciones: “Fueron fecundos”; “Aumentaron mucho”; “Se multiplicaron”; “llegaron a ser poderosos”; “La tierra se llenó de ellos.”  Parece  que Dios le inspiró a Moisés que se hiciera notorio de que comenzaba a cumplir las promesas que se hicieron a Abraham, Isaac, y Jacob. Es muy fácil olvidarse de la palabra de Dios, especialmente cuando nos encontramos en tiempos difíciles, pero esto comprueba la fidelidad de Dios a Sus promesas. 

     Ahora leemos que habían pasado muchos años desde que José y su familia (incluyendo a todos sus hermanos y familias) habían muerto. Había llegado un nuevo faraón al poder quien no conocía, recordaba ni reconocía ni las hazañas ni la posición que  alguna vez ocupó José.  Pregúntele usted a un sin número de jóvenes hoy en día para ver si recuerdan a hombres como Dwight Eisenhower, Winston Churchill, John. F. Kennedy, Lindón Jonson y Richard Nixon o cualquier otro líder de su nación de la antigüedad.  No se requiere de mucho tiempo para  olvidar a hombres que alguna vez ocuparon posiciones altamente visibles.  Sin embargo en Egipto, la tendencia fue aún peor. No existían libros de textos para leer o noticias en la TV. para ver.  Y un nuevo faraón a menudo borraba la evidencia de gloria de los faraones anteriores para agrandarse a si mismo en los ojos del pueblo.  

     Este nuevo faraón ahora ve a los Israelitas como una amenaza por su población altamente creciente. Así que los Egipcios maquinan un plan para bajar a los Israelitas a la total sumisión por medio de la esclavitud. Esto se hizo todo de acuerdo al plan de Dios que había sido revelado a Abraham. (Génesis 15:13-14).  El plan de faraón de usar a crueles capataces para quebrantar el espíritu de los Israelitas, y arruinar su salud por medios de largas y duras horas de trabajo para desanimarlos a que no tuvieran hijos que nacieran en la esclavitud no estaba funcionando. Así que se promulgó un edicto para matar a los hijos varones, restringiendo así el crecimiento de la población.  Es  interesante notar que la intervención de Dios aquí ya que las parteras no fueron castigadas por el hecho de haber desobedecido al mandato de faraón.  De hecho, ¡Dios bendijo a las  parteras por su respeto hacia El!  En cambio faraón les ordenó a los Egipcios a que cometieran asesinato con los hijos varones de los Hebreos.  Aunque muchos fueron asesinados, es improbable que el efecto haya durado por mucho tiempo ya que vemos que para cuando regresó Moisés a Egipto como un hombre totalmente maduro (aproximadamente a los 80 años). Los varones adultos en Israel numeraban aproximadamente 600,000.

(Éxodo 1-2)  Moisés “Llamado a salir”  

        Aquí encontramos a una familia Levita haciendo el intento de salvar a su hijo durante un edicto de faraón.  Es interesante notar que Jesús---El salvador por excelencia de quien Moisés fue un anti-tipo---también tuvo que esconderse en Egipto cuando nació, ya que un edicto similar también fue promulgado durante su infancia.  

        Es igualmente  maravilloso ver como Dios intervino durante este tiempo tan sobrio. Moisés fue llevado por las corrientes justo al lugar en donde se bañaba la hija del Faraón, quien deseó salvarlo y criarlo como su propio hijo. Aunque ella reconoció que era hijo de los Hebreos, tal vez lo visualizaba como un regalo de los dioses, tal vez del dios del Nilo Khnun. ¡Más aún, no solo se le perdonó la vida a Moisés, sino que se le pagó a su verdadera madre para que lo amamantara y lo criara!  El nombre que la princesa le dio fue Moisés, que significa “Sacado o salido de,” como en el nacimiento.  Es interesante notar que este era un sufijo común en los nombres de varios faraones de los reinos medios y nuevos de Egipto. Por ejemplo, Thutmose o Thutmosis es Thout-mosis, que significa “Sacado (o nacido) de Thoth,” el dios de la sabiduría. Otro ejemplo es Rameses o Ra-meses, que significa “sacado (o nacido) de Ra” o Re, el dios sol.  Entonces, hay razón para creer que Moisés nombre  originalmente tenía un prefijo pagano que el (entendiblemente), no mencionó cuando escribió el Pentateuco.

        Lo más sorprendente aún es que, considerando que la hija de faraón reconoció que Moisés era un niño Hebreo, sería bastante sorprendente que el faraón no lo hiciera.  Sin embargo, el faraón no demandó la muerte del niño (tal vez por  el amor a su hija combinado con la creencia de que el niño haya sido un regalo divino).  De hecho, permitió que el niño se convirtiera en un príncipe de Egipto.  En Hechos 7:22 Esteban nos dice que a demás de las trampas de la realeza, “Y Moisés fue instruido en toda la sabiduría de los egipcios, y era un hombre poderoso en palabras y en hechos.”  Ciertamente el historiador Judío del primer siglo F. Josephus ( Josefo) nos informa que se convirtió en un gran general Egipcio.  Sin embargo, todo esto cambió de la noche a la mañana cuando Moisés se convirtió en un fugitivo huyendo por su vida. 

        Hechos 7:43 nos dice que Moisés era de 40 años cuando huyó de Egipto.  El Versículo 30 nos revela que habitó en la tierra de Median por otros 40 años. Y que más tarde vagaría con los Israelitas por el desierto por otros 40 años (Verso 36)---Finalmente moriría a la edad de 120 años (Deuteronomio 34:7). Así que Moisés tuvo tres segmentos de 40 años de liderazgo y entrenamiento: 1) Entrenando a ser líder en el gobierno de faraón; 2) Entrenando como pastor en Median; 3) Entrenando como líder de los Israelitas. De esto podemos deducir que un período aproximadamente de 80 años, o dos terceras partes de su vida pasan solo en el 2do capítulo de Éxodo. 

        Moisés fue entrenado 40 años bajo Reuel, el “Sacerdote” de Madián.  Este término suena lógico cuando nos damos cuenta de que los Madianitas eran descendientes de Abraham (Génesis 25: 1-4) y que, hasta en Israel, la cabeza de cada familia era el que ofrecía los sacrificios antes de la institución del sistema Levítico.  Moisés se casó con la hija de Reuel, Séfora. Debe notarse que Reuel es conocido como Jetro---ya que ambos nombres se usan en la escritura para describir al suegro de moisés (Éxodo 2:18; 3:1; Números 10:29). El autor John Haley dice que, de acuerdo con varios eruditos, “Jetro, o Jethro, no es un nombre propio, pero simplemente un título de honor, que denota “Excelencia” y que es equivalente al nombre Arábico “Imam” (Aparentes discrepancias de la Biblia, pp. 354-344).

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